Hay al menos dos nombres propios con acento suramericano para el medio plazo de la cartelera madrileña. El primero, por orden de llegada, será Mario Vargas-Llosa. Hace ya tiempo que el responsable de la programación teatral del Ayuntamiento, Natalio Grueso, anunció que el Teatro Español tenía como proyecto llevar a escena las obras completas del Nobel hispano-peruano. Pues bien, la primera está ya en pleno proceso de trabajo, y será, cómo no, su pieza más emblemática y representada, "La Chunga". El Teatro Español la estrenará el próximo 25 de abril, dirigida por Joan Ollé, quien ya se hizo cargo hace unos años de la puesta en escena de "Las mil noches y una noche", el espectáculo de narraciones dramatizadas que el propio Vargas-Llosa protagonizó junto a Aitana Sánchez-Gijón, después de haber coincidido ambos previamente en "La verdad de las mentiras".
El Español prepara otro proyecto para abril, que llenará titulares, aunque éste irá al Matadero, el otro centro de exhibición que se gestiona desde el histórico teatro de la Calle Príncipe. Carlos Saura prepara ya su regreso a la dirección teatral con "El gran Teatro del mundo", de Calderón de la Barca, en un montaje que promete ser visualmente impactante.
El segundo nombre suramericano de interés será el de Claudio Tolcachir. El aplaudido autor y director argentino de la compañía Timbre 4, de quien se vio en Madrid su trilogía centrada en las relaciones cotidianas con pequeños dramas de fondo, "La omisión de la familia Coleman", "Tercer cuerpo" y "El viento en un violín", además de "Todos eran mis hijos", de Arthur Miller, regresa a la capital con "Emilia", un nuevo texto que ha escrito -quienes lo han leído ya aseguran que está en la línea de sus afamadas tragicomedias- y que dirigirá en los Teatros del Canal, con reparto español. Se verá en Madrid, previsiblemente, a comienzos de 2014, después de levantar el telón fuera de la capital el próximo otoño.
En fechas similares estará listo el nuevo proyecto del ex director del Centro Dramático Nacional, Gerardo Vera. Será "Grey Gardens", la versión teatral del filme de 2009 -inspirado a su vez en un documental de 1975- sobre la vida de Edith Bouvier Beale y su madre, Edith Ewing Bouvier Beale, prima y tía respectivamente de Jackie Kennedy, dos personajes de la alta sociedad estadiounidense que acabaron viviendo rodeadas de basura en su mansión decadente. El productor del grupo Smedia, Enrique Salaberría, quiere estrenar el montaje en alguno de los teatros que gestiona, y ha pensado en el Galileo.
Foto: Mario Vargas-Llosa y Aitana Sánchez-Gijón, en "La mil noches y una noche"
8/1/13
El titiritero de El Corte Inglés
Conseguir el triceratops no fue lo más complejo de mi día previo a
Reyes. Quizá porque, por una vez, uno había hecho casi todos sus
deberes y había cumplido con el ritual de los regalos con tiempo. Tengo
para mí que, como el Día de la Madre y el del Padre, la tradición de los
regalos a "mansalva" el 6 de enero tiene algo del "Día de nos la han colado los comerciantes". Aunque hay que reconocer que hace felices sobre todo a los niños, que es de lo que
se trata. Los mayores podemos regalarnos todo el año, por más que a muchos
de nosotros la vida no nos deje a menudo ocuparnos de las cosas
importantes de la vida. Luego hay otros que se dedican a repartir
ilusión todo el año, no sólo un día, y lo hacen con una sonrisa y
esperando muy poco a cambio. Gabriel es checo, lleva ya años en Madrid y
vive de eso que aquella serie de televisión popularizó como "ñapas": un arreglo, una manita
de pintura, un enchufe... Como tiene imaginación e iniciativa, se ha
hecho tarjetas, una web y hasta un chaleco-anuncio que lleva siempre
puesto. Si viven en Madrid, quizá se lo hayan cruzado en el metro,
cargado de bártulos.
Es más probable sin embargo que lo hayan visto en la placita que hay delante del Corte Inglés de la calle Serrano. Hace ya años que ese pequeño rincón, entre el ajetreo de Castellana y el conglomerado de tiendas de lujo de calles como Lagasca, Ortega y Gasset, Claudio Coello o la propia Serrano, se ha convertido en una página de un libro, un reino mágico en el que los más pequeños pueden montar en un precioso tiovivo tradicional, admirar el pueblo de fantasía con ardillas y tejones animados que rodean la tienda instalada a la entrada de El Corte Inglés o, sencillamente, sin gastar ni un céntimo, saltar, trepar y balancearse en un parque infantil, que tiene de todo: columpio, castillo, balancines... Y allí, en una esquina, desde hace cuatro o cinco años, Gabriel monta su teatrito de títeres.
Tienen que verlo para entender la sencilla pero poderosa herramienta que es la ilusión. Gabriel habla español de aquella manera. Pero se le entiende. Los niños le entienden. Saben que el lobo se quiere comer a Caperucita, que el príncipe es bueno y la bruja mala. Y todas sus historias tienen un público menudo, pero atento y entregado. Gabriel siempre deja caer algún guiño para los mayores en sus relatos, que si la crisis, que si Hacienda, que si los políticos, siempre sin meterse en camisas de once varas. Los niños atienden en silencio, gritan cuando toca cgritar y siguen la historia con los ojos abiertos de par en par, sentados en las pequeñas banquetas de colores que Gabriel ha dispuesto por su esquina. Ese posesivo -"su"- es tan poético como inexacto y frágil. Él lo sabe, por eso, cuando me acerco a preguntarle por una petición que exhibe en un cartel, subraya que nadie le impide estar ahí, que no ha tenido ningún problema, que no se le malinterprete. Su reivindicación, casi podríamos llamarla su humilde petición, es otra.
Gabriel ha escrito al Corte Inglés una carta -sin respuesta de momento- solicitando a sus responsables que le permitan guardar en sus instalaciones el teatrito. Para una enorme empresa como son los grandes almacenes que preside Isidoro Álvarez no debe de ser más que un pequeño trasto. No creo que el espacio sea un problema. Para Gabriel, en cambio, supondría no tener que ir y venir a diario desde su casa con su teatrito a cuestas en metro. No es sencillo: de hecho, tiene un carromato de época más hermoso que no puede traer por lo complejo que resultatrasladarlo por una ciudad. Los asientos para su público los deja cada noche a la intemperie, encadenados a un árbol y medio escondidos, porque ya le robaron cuarenta en una ocasión (¿quien robará cuarenta pequeños taburetes a un titiritero ambulante? Realmente hay que ser ruin...). Pero el resto es demasiado valioso para dejarlo allí. Desde la lógica empresarial, puede pensarse que una empresa como El Corte Inglés no está ahí para hacer de almacén de titiriteros, que es una entidad privada dedicada a ganar dinero -algo perfectamente respetable- y que sentaría un precedente. A lo último, diría que se trata de un caso excepcional, y a lo anterior hay poco que objetar. Aunque creo que los grandes empresarios se deben diferenciar por su visión comercial, para empezar, y puedo asegurarles que Gabriel se ha convertido ya en parte de las atracciones de la placita. Su teatrito representa un valor añadido, y no me cabe duda de que muchos de los padres que acuden a pasar la tarde allí acaban comprando en los grandes almacenes. Pero hay algo más, creo, que diferencia al gran empresario de verdad del mero tiburón: su capacidad para no perder la humanidad. Uno, que ha visto a Gabriel recoger las monedas que le dan con la mejor de sus sonrisas y regalar los libritos de cuentos que vende a 3 euros cuando los padres de turno no llevaban suelto -padres y madres que, a juzgar por sus ropas, sin duda no pasan apuros económicos-, confía en que una empresa con solera y de tradición familiar como es El Corte Inglés sepa estar a la altura de su titiritero particular.
Gabriel está recogiendo firmas, que es como todo acaba funcionando en este país. "Me pasó algo parecido cerca de mi casa, en el Parque de Santander, que es del Canal de Isabel II -me cuenta-. Les escribí una carta. Estos sí me respondieron, pero para decirme que no, que iba contra la política de la empresa. Les escribí otra y volvieron a denegármelo. La tercera se la envié con 800 firmas. Y entonces me lo permitieron. Una firma no hace nada. Pero una detrás de otra sí". Tranquilo, paciente, calmado, Gabriel sabe que es una hormiga frente a gigantes, que no se trata de vencer, sino de convencer. Ojalá este artículo sirva para ayudarle.
Foto: Gabriel, el pasado 5 de enero de 2012, en Serrano (Foto de M. Ayanz)
Es más probable sin embargo que lo hayan visto en la placita que hay delante del Corte Inglés de la calle Serrano. Hace ya años que ese pequeño rincón, entre el ajetreo de Castellana y el conglomerado de tiendas de lujo de calles como Lagasca, Ortega y Gasset, Claudio Coello o la propia Serrano, se ha convertido en una página de un libro, un reino mágico en el que los más pequeños pueden montar en un precioso tiovivo tradicional, admirar el pueblo de fantasía con ardillas y tejones animados que rodean la tienda instalada a la entrada de El Corte Inglés o, sencillamente, sin gastar ni un céntimo, saltar, trepar y balancearse en un parque infantil, que tiene de todo: columpio, castillo, balancines... Y allí, en una esquina, desde hace cuatro o cinco años, Gabriel monta su teatrito de títeres.
Tienen que verlo para entender la sencilla pero poderosa herramienta que es la ilusión. Gabriel habla español de aquella manera. Pero se le entiende. Los niños le entienden. Saben que el lobo se quiere comer a Caperucita, que el príncipe es bueno y la bruja mala. Y todas sus historias tienen un público menudo, pero atento y entregado. Gabriel siempre deja caer algún guiño para los mayores en sus relatos, que si la crisis, que si Hacienda, que si los políticos, siempre sin meterse en camisas de once varas. Los niños atienden en silencio, gritan cuando toca cgritar y siguen la historia con los ojos abiertos de par en par, sentados en las pequeñas banquetas de colores que Gabriel ha dispuesto por su esquina. Ese posesivo -"su"- es tan poético como inexacto y frágil. Él lo sabe, por eso, cuando me acerco a preguntarle por una petición que exhibe en un cartel, subraya que nadie le impide estar ahí, que no ha tenido ningún problema, que no se le malinterprete. Su reivindicación, casi podríamos llamarla su humilde petición, es otra.
Gabriel ha escrito al Corte Inglés una carta -sin respuesta de momento- solicitando a sus responsables que le permitan guardar en sus instalaciones el teatrito. Para una enorme empresa como son los grandes almacenes que preside Isidoro Álvarez no debe de ser más que un pequeño trasto. No creo que el espacio sea un problema. Para Gabriel, en cambio, supondría no tener que ir y venir a diario desde su casa con su teatrito a cuestas en metro. No es sencillo: de hecho, tiene un carromato de época más hermoso que no puede traer por lo complejo que resultatrasladarlo por una ciudad. Los asientos para su público los deja cada noche a la intemperie, encadenados a un árbol y medio escondidos, porque ya le robaron cuarenta en una ocasión (¿quien robará cuarenta pequeños taburetes a un titiritero ambulante? Realmente hay que ser ruin...). Pero el resto es demasiado valioso para dejarlo allí. Desde la lógica empresarial, puede pensarse que una empresa como El Corte Inglés no está ahí para hacer de almacén de titiriteros, que es una entidad privada dedicada a ganar dinero -algo perfectamente respetable- y que sentaría un precedente. A lo último, diría que se trata de un caso excepcional, y a lo anterior hay poco que objetar. Aunque creo que los grandes empresarios se deben diferenciar por su visión comercial, para empezar, y puedo asegurarles que Gabriel se ha convertido ya en parte de las atracciones de la placita. Su teatrito representa un valor añadido, y no me cabe duda de que muchos de los padres que acuden a pasar la tarde allí acaban comprando en los grandes almacenes. Pero hay algo más, creo, que diferencia al gran empresario de verdad del mero tiburón: su capacidad para no perder la humanidad. Uno, que ha visto a Gabriel recoger las monedas que le dan con la mejor de sus sonrisas y regalar los libritos de cuentos que vende a 3 euros cuando los padres de turno no llevaban suelto -padres y madres que, a juzgar por sus ropas, sin duda no pasan apuros económicos-, confía en que una empresa con solera y de tradición familiar como es El Corte Inglés sepa estar a la altura de su titiritero particular.
Gabriel está recogiendo firmas, que es como todo acaba funcionando en este país. "Me pasó algo parecido cerca de mi casa, en el Parque de Santander, que es del Canal de Isabel II -me cuenta-. Les escribí una carta. Estos sí me respondieron, pero para decirme que no, que iba contra la política de la empresa. Les escribí otra y volvieron a denegármelo. La tercera se la envié con 800 firmas. Y entonces me lo permitieron. Una firma no hace nada. Pero una detrás de otra sí". Tranquilo, paciente, calmado, Gabriel sabe que es una hormiga frente a gigantes, que no se trata de vencer, sino de convencer. Ojalá este artículo sirva para ayudarle.
Foto: Gabriel, el pasado 5 de enero de 2012, en Serrano (Foto de M. Ayanz)
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17/12/12
Un kilo de alimentos a cambio de una entrada
El
próximo jueves 20 de diciembre todos los niños madrileños que acudan al
Teatro Nuevo Apolo de Madrid con un kilo de alimentos o más no
perecederos (arroz, pasta, legumbres o un litro de aceite) podrán
canjearlo por una invitación para disfrutar de "Blancanieves sobre
Hielo". Es una iniciativa solidaria en estas fechas navideñas para abastecer a muchas familias madrileñas con alimentos de primera necesidad, según informan los organizadores.
La iniciativa tendrá lugar este jueves 20 de diciembre, a las 18:30h, en el Teatro Nuevo Apolo, donde todos los niños que acudan al set del Banco de Alimentos de Madrid instalado en
la entrada del teatro y hagan entrega de un kilo o más de pasta,
legumbres o arroz, o un litro de aceite, recibirán a cambio una invitación para poder disfrutar del espectáculo "Blancanieves sobre hielo", una versión del tradicional cuento con 22 patinadores olímpicos sobre una pista de hielo natural.
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29/8/12
Calixto Bieito se adentra en los bosques de Shakespeare
Todo el mundo pensará al momento en buena parte de "El sueño de una noche de verano", con los amantes persiguiéndose mutuamente, Puck haciendo de las suyas y los comediantes ensayando en mitad del frondoso bosque a las afueras de Atenas. Pero hay muchos más momentos y referencias a los bosques en la obra de Shakespeare, desde la violación de Lavinia en "Tito Andrónico" al célebre bosque en movimiento de "Macbeth". Ése es el originial punto de partida que ha elegido uno de los directores españoles más reconocidos y consagrados, acaso el más famoso y requerido fuera de nuestras fronteras, Calixto Bieito, para su nuevo espectáculo, "Forests", un recorrido por la obra del inmortal bardo inglés que reúne escenas que tienen en común transcurrir entre árboles, matorrales y veredas.
"Forests", que levanta el telón este viernes 31 en el Birmingham Repertory Theatre coincidiendo con la Olimpiada Cultural de Londres, es una coproducción de BIT, una rama de la productora Focus destinada a proyectos internacionales, la Birmingham Repertory Theatre Company y el Centro Dramático Nacional. Bieito contará una vez más con uno de sus actores favoritos, Josep Maria Pou, al que acompañarán, entre otros, Roser Camí y George Costigan, además de la cantante Maika Makovski, que repite en un espectáculo a las órdenes de Calixto Bieito tras su experiencia en "Desaparecer" con Juan Echanove. El texto se desarrola en varios idiomas, entre ellos inglés y español, y la dramaturgia corre a cargo de Bieito y Marc Rosich.
Foto: un ensayo de "Forests", con Josep Maria Pou y Roser Cami (Foto de Graeme Braidwood)
17/5/12
Alberto San Juan, el nuevo Hamlet
El Teatro Español prepara ya el nuevo estreno de este final de temporada, "Hamlet", que levantará el telón en las Naves del Español el próximo 8 de junio dirigido por el actor y director inglés Will Keen, muy vinculado desde hace años a la escena madrileña. Tras medirse en el mismo espacio a otro protagonista Shakesperiano, Tito Andrónico, Alberto San Juan se adentrará en este clásico por antonomasia en la piel del príncipe danés. Junto a él, la producción contará con Pedro Casablanc (Claudio), Yolanda Vázquez (Getrudis), Ana Villa (Ofelia), Javivi (Polonio), Antonio Gil (Rosencrantz), Secun de la Rosa (Guildenstern), Pablo Messiez (Horacio), Pau Roca (Laertes), y las voces en "off" de Mario Gas y Rosa María Mateo.
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9/4/12
Brook, Lepage y Barba, en el nuevo Festival de Otoño en Primavera
El II Festival de Otoño en Primavera (o sea, el XXIX Festival de Otoño, con las fechas algo cambiadas, ya saben) alimenta la sala de calderas: en dos días conoceremos la programación completa. Pero ya hay datos, nombres y títulos circulando. Como ha sabido Noticiasdesdelafilasiete, volverá Peter Brook a Madrid en esta cita, que arranca el 9 de mayo y durará hasta el 12 de junio. Falta confirmar qué título será, pero parece lógico que el Théâtre des Bouffes du Nord venga con su nueva producción, "The Suit", que en realidad es la versión en inglés de una vieja, "Le costume", en francés, una de esas historias africanas que apasionan a Brook.Sí está confirmada la programación del Teatro Circo Price, que acogerá, del 9 al 14 de mayo, en estreno absoluto, "Juego de cartas 1: PICAS", un nuevo y ambicioso montaje del canadiense Robert Lepage, en el que abordará el mundo del juego, los casionos, Las Vegas, los valores de Occidente y la guerra, todo mezclado en una narración al más puro estilo Lepage en la que, de nuevo, el director será además actor con el resto de su compañía, Ex Machina.
Tercer nombre confirmado: Eugenio Barba y el Odin Teatret, otros habituales del Festival de Otoño, que vuelven a La Abadía con "La vida crónica" "The Chronic Life"), del 16 al 27 de mayo (del 16 al 20 dentro del certamen), un espectáculo que promete polémica: está ambientado en el año 2031, después de la tercera guerra mundial, y los personajes son una Virgen negra, la viuda de un combatiente vasco (lo pone así el programa de los daneses, "combatiente vasco"), una refugiada chechena, una ama de casa rumana, un abogado danés, un músico de rock de las islas Faroe, un joven colombiano que busca a su padre desaparecido en Europa, una violinista italiana y dos mercenarios. El espectáculo está dedicado a Natalia Estemirova y Anna Politkovskaya, escritoras rusas defensoras de derechos humanos asesinadas por sicarios anónimos en 2009 y 2006 respectivamente por su oposición a la guerra en Chechenia.
Foto: "La vida crónica", de Odin Teatret (Foto de Jan Rüsz)
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14/12/11
Mario Gas se reencuentra con Sondheim en "Follies"
Mario Gas prepara ya "Follies", su regreso al terreno del musical, después de "Sweeney Todd", "Golfus de Roma" y "A little night music". Será, de nuevo, con un montaje de Stephen Sondheim, y con un reparto de lujo encabezado por Vicky Peña y Carlos Hipólito. El estreno será en el Teatro Español el 10 de febrero. Serán 22 números musicales, cuyos ensayos han comenzado ya. Además de Peña e Hipólito, que debuta en el terreno musical, el reparto conatrá con Muntsa Rius, Pep Molina, Linda Miraval, Teresa Vallicrosa, Mónica López, Angel Ruiz y Massiel, que interpretará el tema "I’m still here"Juan Cruz y Miguel Ángel Coso, expertos escenógrafos que han recreado delicadas máquinas de época para la CNTC, firman los muros de esta historia ambientada en un viejo teatro que se estrenó en abril de 1971 en el teatro Winter Garden de Broadway.
Foto: un boceto de los figurines de Antonio Bellart para "Follies"
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